viernes, 25 de junio de 2021

 COMPLEJO DE EDIPO

En ocasiones los más pequeños pueden mostrar comportamientos de excesivo amor hacia la madre e ira contra el padre; puede que esté pasando una etapa de su desarrollo psicosexual denominada Complejo de Edipo.

Un correcto conocimiento del complejo de Edipo por parte de los padres evitará malos entendidos y preocupaciones innecesarias.

El complejo de Edipo es un concepto que surge de las teorías clásicas de Sigmund Freud. Este término psicoanalítico tiene su origen en una obra de la antigua Grecia, donde Edipo, hijo del rey de Tebas, acaba por matar a su padre y ocupar su puesto, casándose con la reina Yocasta, su madre. Freud se sirvió de esta obra para explicar una de las primeras etapas del desarrollo psicosexual del niño, que ocurre entre los tres y los cinco años de edad, en la cual se produce una modificación de su conducta, de tal modo que idealiza a la madre, aflorando hacia ella un sentimiento de amor, y mostrándose acaparador con ella, en competición con cualquier otro varón que le quite su atención y rivalice con su cariño, normalmente el padre, quien se convierte en objeto de sentimientos de alejamiento y odio.

Los sentimientos positivos orientados hacia la madre se expresan con mayores atenciones, con un comportamiento ejemplar, buscando tenerla siempre contenta, y compartir más tiempo juntos, casi como un enamorado, con expresiones como “Soy quien más te quiere en el mundo” o, dirigiéndose al padre, “El novio de mami soy yo, no tú”, además de darle regalos hechos por él mismo, cartas y notas con corazones, o flores que recoge en el parque de camino al cole.

Por el contrario, muestra profundos sentimientos negativos hacia el padre, que es el competidor más directo del cariño de su madre. Estos sentimientos se expresan en forma de enojos y rabietas, sin hacerle caso y con comportamientos de desobediencia que buscan provocar y enfadar al padre, todo ello para expresar su desacuerdo con que le esté quitando protagonismo delante de la madre.

Este complejo, según el padre del psicoanálisis, es universal y afecta a todos los pequeños entre los tres y cinco años de edad, y su resolución se produce de forma natural con el paso del tiempo, despareciendo en torno a los seis años, sin mayores consecuencias. Es por ello que con un correcto conocimiento de esta etapa por parte de los padres se evitarán malos entendidos y preocupaciones innecesarias.


EL COMPLEJO DE ELECTRA

Algunos autores afirman que la teoría de Freud ha sido creada para explicar el desarrollo del niño, olvidándose de la niña. Otros en cambio afirman que la teoría es válida tanto para el niño como para la niña, y que ambos pasarían por las mismas etapas de desarrollo psicosexual. Para Jung, discípulo de Freud, era una teoría insuficiente, por lo que para dar explicación al desarrollo de la niña aportó el término de complejo de Electra.

El complejo de Electra, por tanto, sería el complejo complementario, que daría cuenta exactamente de lo contrario, es decir, la relación de la niña con sus progenitores, buscando la aceptación y el cariño de su padre a quien le muestra sentimientos amorosos, convirtiéndose la madre en una competidora por acaparar el cariño del padre, siendo a quien se dirigen sus sentimientos negativos.

CONSECUENCIAS DEL COMPLEJO DE EDIPO

El complejo de Edipo puede tener consecuencias tanto para el pequeño, que puede variar su comportamiento de forma acaparadora, tratando de llamar la atención de la madre y compitiendo con el padre; como para los progenitores, los cuales deben de conocer que se trata de una etapa natural del desarrollo y por tanto no prestarle mayor atención ni preocupación, sabiendo que es algo transitorio que se supera con el tiempo.

Cuando la pareja está bien avenida, el complejo de Edipo no va a propiciar mayores problemas, más allá que el de tener que adaptarse al nuevo comportamiento del pequeño, procurando no criticarle ni juzgarle, sabiendo que es algo temporal y que el niño sólo se rige por unos sentimientos infantiles, que se superan cuando éste madura, sin mayores consecuencias.

En cambio, cuando existen problemas dentro de la pareja, con desavenencias conyugales, con discusiones frecuentes, el nuevo comportamiento del hijo no va a hacer sino agravar dicha situación, donde el pequeño va a tratar de aliarse con la madre en contra del padre, acentuándose sus sentimientos positivos y negativos, procurando poner todos los medios para evitar que se arregle la situación.

En ocasiones la madre no se da cuenta del incremento de la atención y los halagos por parte del crío, considerándolos una expresión más de cariño, y es el padre quien suele detectar las malas maneras con que es recibido por el niño cuando llega a casa, o por su continuo comportamiento desafiante, sea como fuere, cuando se ve cambiar a peor, es adecuado conocer si tu hijo precisa de ayuda terapéutica al respecto.

Cuando un especialista detecta la presencia del complejo de Edipo pone en sobre aviso a los padres para que puedan ser conscientes de lo que le pasa al niño, que a pesar de no ser un trastorno y por tanto no precisar de tratamiento alguno, si es necesario saber afrontar los cambios de conducta positivos y negativos que va a ir mostrando, procurando que el padre no se sienta dolido por el rechazo que le exprese su hijo.

SOLUCIONES Y CONSEJOS PARA EL COMPLEJO DE EDIPO

De forma natural, y como parte de proceso del desarrollo psicosexual del pequeño, sobre los cinco años, el menor abandonará el complejo de Edipo y pasará a la etapa siguiente, donde el padre deja de ser una amenaza para convertirse en un ejemplo, produciéndose en muchos casos un acercamiento a su figura, por un fenómeno de identificación con su padre y con lo que él representa.

Por lo tanto, si los padres empiezan a ver un comportamiento excesivamente amoroso hacia la madre, con mayores y ostentosas atenciones a ella, y de rechazo al padre, evitándolo o poniéndole malas caras, han de estar tranquilos, sabiendo que es parte del proceso natural del desarrollo del pequeño, sin preocuparse por ello, ya que cuando pase el tiempo, este complejo desaparecerá sin dejar mayores consecuencias en él.

Únicamente cuando el menor se muestre demasiado alterado por la situación, de manera que se vuelva insoportable, con rabietas constantes y gritos ante el padre, o que no deje salir a la madre sola a ningún sitio sin él, ni siquiera dejarla que hable con otras personas por celos, o bien si se producen pesadillas reiterativas, es cuando es necesario prestar más atención. En estos casos de complejo de Edipo estas son algunas soluciones y consejos que se pueden llevar a cabo:

a)      Evitar manifestaciones de cariño entre la pareja en presencia del pequeño que puedan incrementar sus celos.

b)     Procurar dedicar suficiente tiempo al pequeño, para que no se sienta desplazado en su cariño.

c)      Permitir que tenga momentos de esparcimiento con el padre, de forma que este se convierta en fuente de diversión y ocio, con el que compensar los sentimientos propios del complejo.

d)     Evitar criticar, juzgar o burlarse de las actitudes y comportamientos propiciados por el complejo de Edipo en el pequeño, ya que este lo ve como algo normal, aunque para el adulto pueda parecer raro o absurdo.

e)      Evitar competiciones por la atención de la madre, repartiendo esta su tiempo entre ambos, de forma que no se incentiven los sentimientos negativos hacia el padre.

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